sábado, 7 de julio de 2007

El Beso mas Dulce

Quiero un beso, el beso más dulce
Comerte la boca, enredarme en tu lengua
Bailar en el trance que tu aliento me induce
Beber tu veneno, besarte sin tregua


Morderte los labios, mojarme en tu boca
Que me recorran tus besos, vuélveme loca
Bésame el cuerpo, bésame el alma
Quítame el aire, bésame toda


Que es tu boca la copa de la que bebo
El vino de amor que me embriaga de deseo
El cántaro del que veo derramarse
El agua que calma mi sed de amarte


Muérdeme el cuello, siénteme ardiente
Besa mis manos, besa mi vientre
Recorre mi mapa de oriente a occidente
Bésame en ese lugar que siempre me estremece


Hoy quiero tus besos, los besos más dulces
Esos que nacen en tu lengua, los que tu boca produce
Que saben a miel, que mi cabeza perturbe
Dámelos todos hasta que sobreabunde


Bésame hasta quedarnos sin aire
Hasta que mis labios sangren
Hasta que se fundan nuestras bocas
Hasta que la eternidad se acabe

domingo, 1 de julio de 2007

En las Nubes

Acostados en la cama después de hacer el amor me preguntaste si me había sentido así antes. ¿Así como?, te pregunte yo. Pues así, como en las nubes, me dijiste. Claro, conteste, muchas veces. Me diste la espalda y te quedaste dormido. Creo que estabas molesto y creo también que no comprendí tu pregunta, pero la verdad es que me siento así siempre que te veo, que huelo tu pelo, siempre que escucho tu voz o cuando estamos en silencio, siempre que miro tus ojos y siempre que tus ojos no me miran porque estas dormido enredado en mis brazos, mis piernas y las sabanas húmedas como ahora… ahora que me siento como en las nubes.


Acostados en la cama después de hacer el amor me sentía como en las nubes porque no hay nada mas alucinante que amarte, comer de tu cuerpo y enredarme en tus brazos y piernas entre sabanas húmedas que huelen a ti. Te pregunte si alguna vez te habías sentido como me sentía yo en ese momento, en las nubes, muchas veces, me dijiste, casi pierdo la cabeza. Siento como me corre el veneno de los celos por las venas si pienso que, como cada mortal, tienes un pasado, que algún otro te llevo a la luna y te hizo sentir el fuego en la piel como lo acabo de hacer yo esta noche. Muchas veces, eso me dijiste, cuantas habrán sido me pregunto, no te dije nada, te di la espalda para que no vieras que casi lloro y me quede dormido para no sentir el frió del silencio. Desperté y ahora eres tu quien duerme y me dan celos hasta de la sabana que te cubre. No se si despertarte y de nuevo amarte o dejarte dormir solo para admirarte y ver tu pecho como se mueve al ritmo de tu respiración como cuando te estoy poseyendo, como cuando te beso, como ahora que solo mirarte me lleva a las nubes.



Aracne



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